
Situado en el Parque Nacional Jaua-Sarisariñama, extremo sur-oeste del Estado de Bolívar, en Venezuela, el Sarisariñama es un macizo en forma de tepuy, una meseta extensa y plana aislada por paredes abruptas casi verticales. Es una de las zonas más aisladas de Venezuela, donde la carretera más cercana, puede dejarnos a cientos de kilómetros. El tepuy es un tipo de relieve típico de la Gran Sabana venezolana, posiblemente las montañas más viejas del planeta: mesetas aisladas que desarrollan un ambiente propicio para formas evolutivas únicas.

El tepuy de Sarisariñama tiene un rasgo distintivo que lo hace especial: sus gigantescas Simas o agujeros verdes son aún un territorio por descubrir para investigadores científicos. La situación de aislamiento de las simas podrían ser un arca de vida, protegida durante miles de años por paredes verticales de cientos de metros de altura capaces de conservar un ecosistema único, con especies animales y vegetales que no se encuentren en ninguna otra parte del mundo. Acerca del origen, se cree que las simas surgieron como consecuencia del colapso de los estratos de arenisca por erosión de ríos subterraneos.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada